Yo ya lo entendí, yo ya sabía lo que venía. Yo ya sabía que era sólo un momento, yo sabía que no estarías para siempre. Yo ya lo comprendí, ya mi mente hizo un esfuerzo y aceptó que es lo mejor. Yo ya sé que así debe ser. Yo ya entendí que no soy suficiente para vos. En lo que se refiere a mi forma de pensar, sé que todo llegó a su final. Yo ya entré en razón y acepté tu decisión. Yo ya sé que esto, para vos, es lo mejor. Mi conciencia ya analizó tus palabras. Y aunque no las entendió, eso es lo de menos, admitió tu razón. Yo ya no busco soluciones ni una explicación. Yo ya no espero más. Ya no sueño con arreglar la situación, ni pienso hacerte entender cuanto duele. Yo, en realidad, ya no te necesito tanto. No dependo de vos, ni de lo que fuimos. Aunque pienso aún que sí valió la pena. Ahora deja las palabras y transita hacia el hecho. Yo ya no voy a pretender revocar el tiempo ni me arrepiento del pretérito vivido. No soy yo la que se opone. Yo ya lo entendí. Pero, ¿cómo le explico al corazón que desde hoy ya no estarás? ¿Cómo te saco sin que él siquiera lo note? ¿Cómo le digo que te deje de lado, por mucho que le duela? ¿Cómo le explico que aunque intentó no funciono? ¿Cómo le hago entender que todo su esfuerzo, hoy es en vano? ¿Cómo hago para que no se dé cuenta de tu ausencia? De nada sirve que te alejes, es él quien debe alejarte - o alejarse. ¿Cómo decirle que no vuelva a tu lado? Que eso mata, que así no se puede vivir. El problema no soy yo, el problema es él, mi corazón, que vive aferrado a ti. Que no busca explicaciones ni entiende motivos. Que no espera razones, porque no quiere ni puede estar sin ti. Y Nadie vive sin corazón.
viernes, 23 de enero de 2009
Yo ya lo entendí, yo ya sabía lo que venía. Yo ya sabía que era sólo un momento, yo sabía que no estarías para siempre. Yo ya lo comprendí, ya mi mente hizo un esfuerzo y aceptó que es lo mejor. Yo ya sé que así debe ser. Yo ya entendí que no soy suficiente para vos. En lo que se refiere a mi forma de pensar, sé que todo llegó a su final. Yo ya entré en razón y acepté tu decisión. Yo ya sé que esto, para vos, es lo mejor. Mi conciencia ya analizó tus palabras. Y aunque no las entendió, eso es lo de menos, admitió tu razón. Yo ya no busco soluciones ni una explicación. Yo ya no espero más. Ya no sueño con arreglar la situación, ni pienso hacerte entender cuanto duele. Yo, en realidad, ya no te necesito tanto. No dependo de vos, ni de lo que fuimos. Aunque pienso aún que sí valió la pena. Ahora deja las palabras y transita hacia el hecho. Yo ya no voy a pretender revocar el tiempo ni me arrepiento del pretérito vivido. No soy yo la que se opone. Yo ya lo entendí. Pero, ¿cómo le explico al corazón que desde hoy ya no estarás? ¿Cómo te saco sin que él siquiera lo note? ¿Cómo le digo que te deje de lado, por mucho que le duela? ¿Cómo le explico que aunque intentó no funciono? ¿Cómo le hago entender que todo su esfuerzo, hoy es en vano? ¿Cómo hago para que no se dé cuenta de tu ausencia? De nada sirve que te alejes, es él quien debe alejarte - o alejarse. ¿Cómo decirle que no vuelva a tu lado? Que eso mata, que así no se puede vivir. El problema no soy yo, el problema es él, mi corazón, que vive aferrado a ti. Que no busca explicaciones ni entiende motivos. Que no espera razones, porque no quiere ni puede estar sin ti. Y Nadie vive sin corazón.
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